sábado, 25 de septiembre de 2010

miércoles, 1 de septiembre de 2010

México lindo y podrido, si muero lejos de ti….


Con la novedad que ahora los informes de gobierno en México el presidente los hace a través sólo de comerciales en televisión y radio, si a caso tiene más comunicación vía twitter o faceboock, si bien es cierto que antes era una ceremonia de alabación al gran jefe, hoy se le paga a las cadenas de medios por transmitir fútiles informaciones ideológicas carentes de todo contenido informativo.

Justo inician en el año de “festejos” por los 200 años de independencia y 100 de revolución, ambas fallidas, y a los gobernantes les da por volverse más cínicos, amafiados, ineptos, y otros adjetivos adjetivables.


Y a todo esto, ¿hay algo que celebrar?

Algunos opinan que hay mucho que celebrar, por ejemplo, dicen, que somos más democráticos que hace 100 años, lo cual por obvio resulta hasta un desperdicio de palabras, que tenemos dos premios novel uno de literatura y otro de biología, lo cual es más que futil, eso sirve para maldita la cosa, pues ninguno de los mentados noveles nos sirve a los mexicanos de maldita la cosa, uno está bien muerto y al otro lo invitan los funcionarios para regodearse, pero ni caso que le hacen en cuanto a política energética o medio ambiente.


Algunos más dicen que por que el equipo de fútbol mexicano está en el rankin mundial en el número 16, como si eso pudiera ayudar a alguien, los pinches pamboleros ni siquiera saben lo que pasa en su país, bueno, con trabajos hablan castellano para acabar pronto; unos más dicen que la economía está mejor que cuando el PRI, esos hasta ofenden, si nomás en lo que va de este sexenio aumentaros 5 millones las filas de los compatriotas en pobreza, acumulándose a los ya millones que existian y cifras más, cifras menos, la cosa es que la mitad de los más de 100 millones están jodidos.

Otro caso es el de los cientos de saqueos que se viven cada sexenio, el gobierno vende empresas patrocino de los mexicanos, ahí está Mexicana de aviación, Fox se lo “regaló” a Gastón Azcarraga, compró deuda, recibió créditos para la aerolínea, los uso en otras de sus empresas justificándolas con Mexicana, y ahora deja en la indefensión a miles de trabajadores y el empresario se van sin decir adiós dejando una deuda de 1600 millones de dólares, y benditos funcionarios de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, dicen que no hay que investigar el fraude, sino ver cómo la rescatan, y ni qué decir de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, que de la noche a la mañana desapareció y dejó a más de 40 mil desempleados.

Unos dicen, esos si de plano se pasan, dicen que en seguridad estamos mejor, pero si van más de 28 mil muertos de manera violenta, supuestamente por la “guerra contra el narcotráfico”, y eso sin contar a los civiles que han muerto por armas de alguna corporación militar o policial, esos son considerados como daños colaterales, que buen eufemismo. Los secuestros van en aumento y cada día están más cerca de nuestras puertas o ya le ocurren a nuestras amistades y familiares, se intenta comparar lo que sucedió y sucede en Colombia, de manera perversa, con lo que ocurre en México, la gran diferencia es que nuestras guerrillas no son terroristas, los terroristas son ellos, los funcionarios, las multinacionales, los banqueros, las fuerzas del “orden”.

Y así podría mencionar lo mal que le va al cine, no por sus creadores, sino por la política gubernamental y privada en contra de lo hecho en México; de los migrantes ni hablar, son pura carne de cañón; los pueblos indios están igual o peor que antes del levantamiento del EZLN en 1994; las mujeres en estados como Guanajuato son perseguidas por ejercer su derecho o de plano hasta esos se los quitan; los defensores de derechos humanos siguen cayendo como moscas y ni qué decir de los periodistas.

En un país que todo vende, sus recursos naturales la minería a cielo abierto se da manga ancha por todo el territorio nacional, las cadenas hoteleras en las playas siguen destruyendo manglares, arrecifes y todo lo que les estorba; en un país que vende su dignidad, sus ciudadanos, no hay gran cosa que celebrar, si es que hay algo porque celebrar, a lo mejor es que quieren que se celebre como decía mi abuela: que demos gracias de que seguimos vivos porque si por ellos fuera ya desde cuando...

Y para despedirme ahí una joya de los negocios a la Mexicana