martes, 25 de marzo de 2008

Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos.

Donde no hay imaginación no hay horror
Arthur Conan Doyle

La libertad de la fantasía no es ninguna huida a la irrealidad; es creación y osadía.
Eugene Ionesco

En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento.
Albert Einstein

Hay obras maestras que lo son por el monumental aburrimiento que provocan.
Luis García Berlanga

La imaginación sirve para viajar y cuesta menos.
George William Curtis

Amad el arte, entre todas las mentiras es la menos mentirosa.
Gustave Flaubert

jueves, 6 de marzo de 2008

I of my

La pequeña muerte
E. Galeano

No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces de dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, por que nacer es una alegría que duele. Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza, Pequeña muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.


La noche 1
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
E. Galeano

Retírate dentro de ti, sobre todo cuando necesites compañía.
Epicuro

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
Miguel de Cervantes Saavedra

El que no imagina es como el que no suda; almacena veneno.
Truman Capote

Si sostienes un espejo frente al rostro de los demás, asegúrate de que refleje de ambos lados.
Daniel Seeberger

miércoles, 5 de marzo de 2008

Teología 1


El catecismo me enseñó, en la infancia, a hacer el bien por conveniencia y a no hacer el mal por miedo. Dios me ofrecía castigos y recompensas, me amenazaba con el infierno y me prometía el cielo; y yo temía y creía.
Han pasado los años. Yo ya no temo ni creo. Y en todo caso, pienso, si merezco ser asado en la parrilla, a eterno fuego lento, que así sea. Así me salvaré del purgatorio, que estará lleno de horribles turistas de la clase media; y al fin y al cabo, se hará justicia.
Sinceramente: merecer, merezco. Nunca he matado a nadie, es verdad, pero ha sido por falta de coraje o de tiempo, y no por falta de ganas. No voy a misa los domingos, ni en fiestas de guardar. He codiciado casi todas las mujeres de mis prójimos, salvo a las feas, y por tanto he violado, al menos en intención, la propiedad privada que Dios en persona sacralizó en las tablas de Moisés: No codiciarás a la mujer de tu prójimo, ni a su toro, ni a su asno…Y por si fuera poco, con premeditación y alevosía he cometido el acto del amor sin el noble propósito de reproducir la mano de obra. Yo bien sé que el pecado carnal está mal visto en el alto cielo; pero sospecho que Dios condena lo que ignora.


Eduardo Galeano, El libro de los abrazos

lunes, 3 de marzo de 2008

La opinión de algunos mexicanos sobre la privatización de Pemex

El debate está en la mesa, privatizar a Pemex o no privatizarlo, aquí un breve reportaje que realizamos para el programa de TV, La verdad sea dicha, en que se recoje el testimonio de algunos mexicanos medianamente informados sobre una posible apertura de la inversión privada a ésta paraestatal que aporta casi el 60% del Producto Interno Bruto de México.