viernes, 28 de septiembre de 2012

Sombra de mi sobra, a dónde vas...


MI SOMBRA

Mi sombra no es muy grande y va siempre conmigo,

pero qué hacer con ella, yo nunca lo he sabido.

Es idéntica a mí, mide lo mismo de alto,

y salta junto a mí cuando a la cama salto.

Lo más raro que tiene es que crece a su modo,

no como hacen los niños, que es siempre poco a poco;

porque a veces se estira cual si fuese de goma

y es tan pequeña a veces que se esfuma y se borra.

No tiene ni noción de cómo juega un niño,

y encuentra mil maneras de ponerme en ridículo.

Se nota que es cobarde por cómo se me pega,

pero yo hago igual que ella: ¡me pego a mi niñera!

Un día muy temprano, antes de verse el sol,

salí al jardín: brillaba rocío en cada flor;

pero mi sombra vaga, dormida y haragana,

no se vino conmigo y se quedó en la cama.

Robert Louis Stevenson










lunes, 24 de septiembre de 2012

Cartas de navegación 8


"Cuando me despierte cada día, con el cuerpo de aire y ese olor..."

Estoy en uno de mis mejores estados, con cierta sensibilidad profunda, no por la muerte de mi hermano, o no sólo, eso se suma al sentido que ha ido tomando el saber y el quehacer, los años vividos, el hartazgo de lo obvio, mis búsquedas; la imagen como discurso, la naturaleza como una de las 7 potencias, el no querer ser, sino serlo. Ando así desde hace semanas, quizá meses, quizá años; me cansa el hablar de política sin hacer transformaciones desde adentro, gritar que viene el lobo, creer que vendrán otros a defendernos del lobo y el lobo, invariablemente devorándonos. Creo que desde mucho atrás las imágenes son parte fundamental de mi discurso creativo, que las canciones y los poemas de otros son parte de mi, como decía el poeta: la poesía es de quien la usa. Ando a flor de piel porque la piel se me florece, el corazón y la mente, creo que siendo un lobo solitario soy mucho mejor que siendo un lobo en manada.

A pesar de la tristeza que aflige a mi corazón, el horizonte siempre invita a andarse el camino, a encontrar la maravilla aún en las cosas menos agradables de la vida.








Juan Carlos Baglietto "Cuando" (pincha aquí para escuchar la canción)


miércoles, 19 de septiembre de 2012

domingo, 16 de septiembre de 2012

De luto



"La muerte es esa pequeña jarra, con flores pintadas a mano, que hay en todas las casas y que uno jamás se detiene a ver. 
La muerte es ese pequeño animal que ha cruzado en el patio, y del que nos consuela la ilusión, sentida como un soplo, de que es sólo el gato de la casa, el gato de costumbre, el gato que ha cruzado y al que ya no volveremos a ver. 
La muerte es ese amigo que aparece en las fotografías de la familia, discretamente a un lado, y al que nadie acertó nunca a reconocer. 
La muerte, en fin, es esa mancha en el muro que una tarde hemos mirado, sin saberlo, con un poco de terror."

Eliseo Diego





"Siempre nos vamos cansados de la tierra, más el regreso indubitable nos asemeja con la lluvia...vendremos con la muerte convertida en luz..."




Sólo la muerte
Hay cementerios solos,
tumbas llenas de huesos sin sonido,
el corazón pasando un túnel
oscuro, oscuro, oscuro,
como un naufragio hacia adentro nos morimos,
como ahogarnos en el corazón,
como irnos cayendo desde la piel del alma.

Hay cadáveres,
hay pies de pegajosa losa fría,
hay la muerte en los huesos,
como un sonido puro,
como un ladrido de perro,
saliendo de ciertas campanas, de ciertas tumbas,
creciendo en la humedad como el llanto o la lluvia.

Yo veo, solo, a veces,
ataúdes a vela
zarpar con difuntos pálidos, con mujeres de trenzas muertas,
con panaderos blancos como ángeles,
con niñas pensativas casadas con notarios,
ataúdes subiendo el río vertical de los muertos,
el río morado,
hacia arriba, con las velas hinchadas por el sonido de la muerte,
hinchadas por el sonido silencioso de la muerte.

A lo sonoro llega la muerte
como un zapato sin pie, como un traje sin hombre,
llega a golpear con un anillo sin piedra y sin dedo,
llega a gritar sin boca, sin lengua, sin garganta.

Sin embargo sus pasos suenan
y su vestido suena, callado como un árbol.

Yo no sé, yo conozco poco, yo apenas veo,
pero creo que su canto tiene color de violetas húmedas,
de violetas acostumbradas a la tierra,
porque la cara de la muerte es verde,
y la mirada de la muerte es verde,
con la aguda humedad de una hoja de violeta
y su grave color de invierno exasperado.

Pero la muerte va también por el mundo vestida de escoba,
lame el suelo buscando difuntos;
la muerte está en la escoba,
en la lengua de la muerte buscando muertos,
es la aguja de la muerte buscando hilo.

La muerte está en los catres:
en los colchones lentos, en las frazadas negras
vive tendida, y de repente sopla:
sopla un sonido oscuro que hincha sábanas,
y hay camas navegando a un puerto
en donde está esperando, vestida de almirante.

Pablo Neruda