lunes, 21 de mayo de 2012

Cartas de navegación 1



Tengo de lo bueno malo y de lo malo bueno, soy dragón y soy princesa, soy semilla y soy plaga, soy todo lo bueno y malo de la humanidad, soy hombre y mujer, soy maldición y bendición. Soy un todo a veces en conflicto, a veces armonizado; no me define lo que fui, sino lo que soy.



Si alguien te insiste en su libertad y su deseo de la misma, aléjate sabiamente, podrías terminar siendo acusado de impedirla.
 
Ella le dijo: No me dejas ser libre, y se fue.
Él sólo alcanzó a pensar: La libertad nadie nos la da, es nuestra y nace desde nosotros, pero si no eres libre en tu mente y tu corazón, siempre encontraras a quien acusar de hacerte prisionera.

Dice un amigo sobre las personas que no tienen proyecto propio y se asumen en los de sus parejas: "Dime en qué proyecto andas y te diré con quién te acuestas."

En las cosas del desamor, un clavo no saca a otro clavo, sólo hace más profundo el agujero.
 



Bendice poder equivocarte, aprende de ello, no repitas los errores aprendidos, se el cambio en tu camino, el maestro, el alumno, el padre, el hijo, el huérfano. Se persistente en tus sueños y consistente en tus acciones, no dejes nada a la desidia y pon atención a lo que piensas y haces.

Ama lo que haces y se consistente, la consistencia también es parte del amor a tu arte.

Sólo quien ha construido y ha sido consistente en sus acciones puede dejar las cosas hechas, quien nada ha construido, ni se compromete con la construcción no tiene algo que dejar, en todo caso, lo que podría dejar es de ser displicente.



Siembra, siembra todo lo que puedas y recuerda, que todo lo que siembres será cosechado.

Aprende de los más pequeños, de lo humilde, construye para el presente y el futuro será sencillo.

Tengo entre mis palmas un fueguito milenario que espera ser hoguera.

Bendigo al sol, al polvo,
las nubes y los atardeceres rojos;
soy horizonte, mariposa
que se precipita al vacio lleno de mundo…




Celebro mi virilidad que se exalta
mi feminidad que se orgasmea
venero mi dualidad
cuando en unidad se transmuta

Celebro éste mi cuerpo
que se goza y lo gozan
venero mi vagina y mi pene
mis senos y mis nalgas

Celebro estar vivo
cantarle a los placeres
venero mi espíritu
que florecer quiere

Celebro este cuerpo mío
que canta entre misterios
venero a mis hijos
que no nacidos crecen

Celebro mis caminos
que abrazan mis errores
venero mis placeres
que se comparten como el día

Celebro mi masculinidad
que se vuelve femenina
venero la dualidad
que se consagra en unidad