viernes, 20 de enero de 2012

Transmutando

Es el tiempo que las grandes urbes dejen paso al pequeño paso de quienes germinan en la tierra, de las semillas que florecen y demuestran, que crecer y germinar, es destino.


Hay latente en la belleza un peligro, hay en lo incierto una gran belleza, una belleza desconocida que cuando miremos, hará florecer luz, y el peligro será sólo una imagen fija.


El mundo puede ser sólo un reflejo de nuestros pensamientos.


Me siento en ocasiones tan diminuto como una semilla....


Mi horizonte en ocasiones sólo puede ver dos colores, más allá de mis temores, están los colores.