miércoles, 19 de octubre de 2011

Indignad@s México, tod@s somos un@

Indignad@s México, tod@s somos un@

México 17 octubre 2011

La convocatoria amplia que se hizo para que el 15 de octubre lxs indignadxs del mundo ocuparan las calles y los espacios públicos, tuvo una gran respuesta en la Ciudad de México. Ciudadanxs organizadxs y no organizadxs nos encontramos en el monumento a la Revolución, esa Revolución que poco aparece en los libros de texto de la primaria y secundaría, esa Revolución que se hizo piedra, monumento y que el día 15, recibió aires de renovación.

Convocado el evento por MX toma la calle, la Asamblea de Indignados México, colectivos, tribus urbanas e individuos, fue, en lo general, un éxito, ya que las herramientas para divulgarlo fueron las que cada persona o colectividad tuvo a bien usar, como redes sociales, carteles, bolantes, de boca en boca, los medios de comunicación convencionales (MMC) no fueron utilizados. Los medios de comunicación masiva comerciales hablan de entre 400 y 500 personas que asistieron a esta jornada, los que estuvimos presentes vimos miles, no cientos; personas que de manera voluntaria llegaron a la plaza de la Revolución; organizaciones que ese día bajaron banderas y se mezclaron con todas y todos como ciudadanxs que son.

Adultxs, jóvenes y ninxs, participaron sin que un líder carismático les convocara, sin que una organización vanguardista les convocara, sin banderas, sólo la indignación ante una realidad brutal que nos tiene sometidxs a una violencia provocada por los mercados legales e ilegales, efecto de un sistema que nos ve como mercancias, como productos desechables.

La indiganción que las personas llevaron se ha acumulado durante años, ya que los ingresos familiars han venido disminullendo año con año, las fuentes de empleo son cada vez más escasas, la seguridad social cada día sufre embates de la clase política y monetaria; el despojo, la falta de justicia, la impunidad es el “pan de cada día”. La violencia que vivimos millones de mexicanxs, no solo la de la denominada “Guerra contra el narco” que tiene en solo en 5 años, más de 50 mil muertes, de las cuales más de 1400 son niñxs; sino la violencia que cada día deja sin empleo, si educación, sin seguridad médica, alimenatria a miles de compatriotas, fue el motivo por el cual tantas personas de todos clases sociales, se sintieran convocadxs.

La jornada del sábado fue un encuentro y una fiesta de indignación, un encuentro donde nuevas generaciones se encontraron con algunos viejxs militantes o adultoxs que hartxs de la impunidad, la corrupción y el cinísmos de la claes política y económica se acercaron para encontrarse con nuevas generaciones, muchxs denominadxs NINI’s despectivamente por los gobiernos e intelectuales del sistema. Fue un encuentro donde las personas se reunieron para cantar, para bailar, para tener asamableas, para compartir alimentos, para pintar, para intentar otras formas de organizarse, otras formas de usar energía, otras formas de soberanía alimentaria; otras fromas de hacer un mítin; para conocer movimientos y colectivos que ya tienen tiempo trabajando en el camino que todxs lxs asistentes deseamos seguir construyendo, darle más poder a las personas y menos a los empresarios, banqueros y politicos.

El evento fue, inicialmente convocado por MX toma la calle, un grupo de jóvenes activistas y ciudadanxs, que veníamos reuniendonos para realizar reflexión, acciones de intervención callejera, entre otras cosas; también la denominada Asamble de Indignados México (AIM), conformada por el SME, MUP, Cilas, la ADUEE, el Consejo de los Pueblos del DF, entre otras organizaciones, quienes desde el 1 de septiembre se reunieron para formar dicha AIM; conforme se fue acercando el día 15, se fueron sumando ciudadanos en lo individual, jóvenes de Morena, colectivos de comunicación, tribus urbanas, con quienes al final se constituyó un grupo promotor del 15O Ciudad de México.

El llamado no solo convocó en DF, durantes las dos semanas prevías, fueron surgiendo en más de 30 ciudades convocatorias para salir a la calle, la enorme mayoría de lxs convocantes eran ciudadanxs indigandxs, encabronadxs, hasta la madre, que se sintieron motivadxs y llamadxs a la acción. Así que a mi parecer, a pesar de la participación de organizaciones, estas se diluyeron en la amplia convocatoria ciudadana.

Algo que considero también hizo crecer el impacto de la convocatoria y el que muchxs ciudadanxs se sumara a convocar, es el efecto que tuvo Occupy Wall Street, ya que nuestra relación tan cercana con el pueblo estaoduinidense, repercute mucho en nuestra sociedad y al decir de muchxs: Si los gringos ya están en las calles, no es posible que nostrxs no.

Para el sábado habíamos imaginado un micrófono abierto durante la mayor parte del día, para escuchar las más voces posibles; se planearon actividades diversas, como talleres, Altercambio (tianguis de trueque sin dinero), malabares, asambleas, performance, toda una variedad de actividades que se fueron sumando y organizando autogestivamente; solo unas actividad sí estaban totalmente controladas por los el grupo convocante o eso parecía, las actividades en escenario, un concierto musical y un teatro guiñol.

Las críticas al uso de escenario estuvieron a la orden del día, cosa a la que desde un principio me opuse, pues el escenario rompe la condición y sensación de iguales, de horizontalidad, el escenario es casi un pulpito y es a lo que estamos mal acostumbrados todxs; pero a pesar de ello, la gente quería conversar, opinar, proponer, dialogar, conocerse. Fue un encuentro, una fiesta donde cada quien de manera autogestiva realizaba su actividad para mostrarla a lxs demás o para encontrarse con lxs demás.

Para aquellos más urgidos de encaminar procesos organizativos coordinados se realizaron asambleas relámpago con los temas de: Democracia; No violencia; Educación; Comunicación, nuestros medios y Economía Solidaria. Cientos de participantes externaron sus opinions en estos y más temas, se establecieron mínimos de colaboración, de objetivos, de acciones. De un grupo, el grupo de Educación, se tomó la decision de salir por la noche para acampar en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y otro grupo decidió acampar en Coyoacán, al sur de la ciudad. Jóvenes en su gran mayoría participaron de estas iniciativas.

Al termino del evento formal, algunos jóvenes se reunieron para salir rumbo a la BMV, a sumarse a un campamento que se había instalado días atrás, extrañamente instalado 4 días antes por un viejo conocido, Edur Velasco, quien además se encuentra en huelga de hambre; desde mi personal punto de vista la decision era erronea, pues no te puedes sumar en una acampada, donde de principio ya te imponen una hulega de hambre de alguien quien “curiosamente”, se te había adelantado en demandas y acciones, sin permitirle a que la acampada fuera autonomamente definiéndose.

Otro grupo decidió no ir, sino iniciar una en Coyoacán el domingo 16, a mi parecer estxs jóvenes tomaron una buena decision, que nazca y se alimente con asambleas, sin que nadie les imponga condiciones o características específicas a la acampada, sino que ellas y ellos le den el perfíl que considerene apropiado. Ambas acampadas siguen ahí, hoy miércoles, la de Coyoacán proyecta mucha frescura y alegría, la de la BMV no la he visitado todavía.

Regresando al sábado 15, después de un grato concierto, actividad programada pero no central, hacia las 8 de la noche, se leyeron las propuestas y conclusiones de cada grupo de trabajo, así se dió por finalizada la jornada del día, dentro de lo programado, al tiempo que el escenario y el sonido se fueron desmontando, decenas de jóvenes salieron rumbo a la BMV; un grupo de malabaristas, músicos y más personas, decidieron quedarse por más tiempo a un concierto improvisado, concierto en el que la energía eléctrica fue generada por bicicletas.

Si bien para muchas personas la jornada no tuvo mayor impacto en su ser, en decenas de jovenes y otros no tan jóvenes, sí tuvo un impacto improtante; ya que fue una verdadera convocatoria ciudadana, ninguna de las organizaciones presentes brillo por su protagonismo, sino por el contrario, su asumirse sociedad civil, ciudadanxs pues, iguales en derecho, iguales en voz, iguales en indignación.

Nunca en la hisotria una convocatoria ciudadana había tenido tanto impacto en las sociedades, una convocatoria que sale de la sociedad indignada española, y que toca las fibras de sociedades tan distintas en más de 80 países, pero iguales en indignación y en las razones del por qué estarlo. En nuestro país, las redes sociales fueron el medio mayoritariamente utilizado para convocarnos; cada persona era un medio y cada pesona era un convocante más. Si bien la convocatoria y la jornada fueron exitosas, falta ver mucho y hacer más para que el encambronamiento, el estar hasta la madre, se vuelque a las calles de manera más y más organizada; el reto es saber reconocernos en la diversidad, en las diferentes posturas, en las distintas formas, un gran reto para las juventudes, y para estxs ciudadanxs del siglo XXI llamadxs indignadxs.

Y como dice un grupo del “Carelibro”: Si Egipto pudo, por qué México no?

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