jueves, 6 de septiembre de 2007

¿Primer informe de Gobierno de Fecal?



El pasado 1 de septiembre vivimos los mexicanos una extraordinaria sesión del Congreso y de un informe de gobierno que no lo fue; las expectativas eran altas durante los días previos, la gente se preguntaba si Felipe Calderón iría a la Camara de Diputados a rendir su informe; lo dejarían los perredistas?; veríamos una lucha como en diciembre cuando a chaleco asumió el cargo? El Estado Mayor Presidencial tenía otro operativo sorpresa como el de ese diciembre? Se daría un debate entre el llamado presidente espurio y los representantes de los partidos de oposición, por que representantes del pueblo ya está claro que no lo son.

El caso es que las fuerzas políticas institucionales llegaron al acuerdo previo el 1 de septiembre, los perredistas se retiran antes que Fecal llegue, Fecal entrega y da su mensaje, más que breve y se va, y las fuerzas políticas que quedan en el recinto pues se hacen pato, ya no hay más que hacer sólo irse, si las dos fuerzas en conflicto no estarían en el recinto, para qué alargar el letargo.

Lo novedoso de este primer informe de gobierno, además de que no había logros que informar, fue que, uno, el discurso de la presidenta de la mesa en la Camara, la perredista Ruth Zavaleta, pidió comprensión por retirarse pues no considera a Felipe Calderón presidente legitimo; dos, la transmisión oficial del evento corto el mensaje de la perredista aduciendo posteriormente que hubo “fallas técnicas” (sic); tres, que Felipe Calderón la mañana del domingo 2 de septiembre hizo su propio evento de informe con sus invitados especiales.

Veamos lo que significa uno por uno de los eventos mencionados; en primer lugar, el discurso de Ruth Zavaleta, si bien fue breve, su gran merito es la consistencia y el hecho que una representación institucional a cargo de la presidencia de la mesa del Congreso Federal declarara abiertamente ilegitimo a un presidente que tiene 9 meses en funciones; Zavaleta no sólo respondió a Fecal de facto, sino que lo desconoció ella y toda la bancada perredista, poniendo en entredicho ante los ojos del mundo la legitimidad y liderazgo del michoacano.

Dos, la censura por parte de las autoridades federales, Secretaria de Gobernación en particular, y la asociación de las dos televisoras TV Azteca y Televisa, para no transmitir el discurso de Ruth Zavaleta. Posteriormente y sin previo aviso, sin introducción, sin contexto, los ciudadanos vimos como se cortaba la transmisión de la programación normal en televisión para poner sólo el discurso de la perredista, cosa que la mayoría de los televidentes seguramente vieron como, esa sí, una falla técnica, sin dar oportunidad de entender nada de lo que se estaba transmitiendo, es decir, le quitaron peso político e impacto mediático al discurso de Zavaleta al transmitirlo de esa forma.

Con este ejemplo de intolerancia, uno más por parte de la ultra derecha en el poder, queda claro que no hay contemplación, ni sensibilidad, ni habilidad política, sino mero empecinamiento y viejas formas conservadoras de imponer la voluntad de unos bárbaros frete a la ciudadanía sin consecuencia aparente. El Secretario de Gobernación, el conservador Francisco Ramírez Acuña, dijo que fue un error técnico y el coro de fariseos panistas lo repitió sin chistar; quién dice yo?, yo le creo, yo no. Horas después despidieron al director de Centro Producción de Programas Informativos y Especiales (Cepropie), uno se pregunta, ¿un error técnico vale el despido de una persona? Definitivamente yo creo que no, usted sí?, la pregunta es quién dio la orden de censurar, y claro como Francisco Ramírez Acuña está acostumbrado a la brutalidad y la impunidad, le importa muy poco lo que se diga de está demostración de barbarie política.

Tres, pero por si fuera poco a está falta de inteligencia o habilidad política, le siguió el evento, ese sí relevante para Felipe Calderón, rendir su informe frente a sus invitados, amigos y socios; lo que presenciamos el domingo fue el colmo del cinismos del grupo gobernante, pues se hizo una ceremonia para los medios de comunicación y los socios del “cartel Fecal”; a quién le importan los diputados y senadores del país, a quién le importan los ciudadanos, si quienes realmente piden cuentas son las cadenas de televisión, los empresarios de derecha, el panismos yunquista y todos aquellos que impusieron a Calderón en la presidencia.

Malas, más malas señales para los mexicanos y mexicanas que presenciamos como el verdadero peligro para México gobierna el país, el domingo presenciamos la desfachatez de un grupo que gobierna para sí, un grupo que sólo rinde cuentas a sí mismo, que hace de las instituciones, de por sí débiles, rehenes de sus intereses mezquinos. Si el protocolo del informe presidencial ya era caduco de por sí, con Calderón ya ni siquiera es protocolario, es innecesario.

Ahora los ciudadanos tenemos que hacer nuestro propio recuento de los daños de un gobierno cuestionado e incapaz de ser sensible ante la agenda social apremiante, baste ver los servicios de salud en las dos últimas administraciones, dicen que las reformas y cambios son para mejorar pero los servicios cada vez son peores y más reducidos, más discriminatorios y más carentes de sentido social; baste ver las alzas en los precios de la tortilla y el beneficio que esto a traído a los acaparadores y a las grandes cadenas comerciales.

Hay que ver la agenda fiscal de Fecal, que pretende aumentar impuestos y gasolina, proponiendo una tasa inflacionaria irreal, mientras que la real sigue en aumento y más aumentará si logran las reformas con su agenda fiscal; baste ver a los militares violando mujeres, golpeando ciudadanos, matando civiles y violentando las garantías humanas por todo el país; baste ver la impunidad y el amasiato en Oaxaca; baste ver la taza de desempleo que ha venido creciendo con el autodenominado presidente del empleo.

Quién puede decir que avanzamos en la democracia? Quién puede decir que se respetan los derechos humanos y la libertad de expresión? Quién puede decir que hay un gobierno legitimo?

Al más puro estilo de las dictaduras latinoamericanas de los años 70, la ultra derecha gobernante avanza sin considerar ni la forma ni el fondo; peor aún, nos hace pensar en que hasta los gobiernos priístas que le precedieron eran más sensibles, aunque fueran una bola de sátrapas que viven y gozan de impunidad; con Calderón tenemos a un “enano” haciéndose sentir grande; a unos conservadores del siglo XVIII haciéndose pasar por modernos liberales.

Muy malas señales nos dejan el 1 de septiembre de 2007, fecha que seguro tendrá repercusiones a futuro y que no quedara en el olvido de la historia, pues es un parte aguas entre el cinismos priísta y el cinismo panista de ultra derecha que pretende sepultar las instituciones, que aunque malas, tenían su parte rescatable, hoy vemos que ni protocolos, ni instituciones valen el menor esfuerzo político en un grupo que asaltó el poder el 2 de julio de 2006 y que no se ve se detenga ante nada ni ante nadie, quizá sólo cuando sus socios del “cartel Fecal” se harten de sus personajes, darán un giro, eso sí, seguro no será para bien.

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