miércoles, 6 de febrero de 2008

Armados hasta los dientes… y de manera legal que es peor.


El pasado 2 de febrero salió publicada en un diario de edición nacional una nota que me llamó la atención: EU: analizan enseñar a usar armas de fuego a escolares. Así de entrada la cosa es llamativa, lo primero que pensé fue en la masacre de Columbine en 1999, donde dos jóvenes de 17 y 18 años, mataron a 12 personas e hirieron a 24; y me dije que a lo mejor pretenden enseñarles para que apunten correctamente en contra de emigrantes u compañer@s de otras razas que no sean la anglo sajona.


Según la nota, las autoridades de West Virginia ya tienen en análisis el proyecto de ley dirigido a adolescentes entre los 13 y 16 años, se justifican aduciendo que es con el objetivo de incrementar los ingresos en los impuestos locales, ya que se dice, se incrementarían los ingresos por expediciones de licencias de casería y por supuesto, por la compra de armas para, supuestamente, este fin.


Irónicamente, los jóvenes entre los 13 y 16 años no tienen derechos políticos, pero sí tendrían derecho a adquirir armas de fugo y matar seres vivos, actividad muy recurrente en el vecino país, y no hablamos de afganos, iraquíes o mexicanos, si no de venados y otros seres que Walt Disney acostumbra a humanizar en sus películas.


La propuesta pretende enseñarles en la secundaria, o sea, así como reciben clase de biología, usar una arma de fuego sería algo parecido. Recordemos que una de las industrias más poderosas y con ganancias millonarias en los Estados Unidos, es precisamente la de armas, las cuales se venden tanto al interior de su país como al exterior, en el mercado formal como el informal.


En Estados Unidos existe la Asociación Nacional del Rifle, creada en 1871, la cual tiene 50 mil instructores de tiro y más de 14 mil clubes en todo el país. Esta asociación, poderosa a la hora de la política y las elecciones, manejó un presupuesto en el año 2000, de 80 millones de dólares; según el presidente de dicha Asociación, Wayne La Pierre, en Estados Unidos “hay 35 millones de gente que le gustan las armas de fuego”.


Quienes están incorporados a la Asociación Nacional del Rifle tienen un perfil muy singular, son quienes defienden el derecho a portar armas, a la pena de muerte, a las políticas anti emigrantes, o sea, gente muy “demócrata y tolerante”, que lo mismo se identifica con el Partido Republicano, y que el Demócrata no se queda atrás; baste conocer dos de sus lemas: “Menos leyes y más pistolas” y “Los revólveres salvan vidas”. Como dato extra, Estados Unidos es el único país del continente Americano donde existe la pena de muerte y se aplica en 38 de los 50 estados de la Unión Americana.


A pesar de las continuas masacres de personas en escuelas o supermercados a manos de ciudadanos norteamericanos que perdieron todo control para convivir socialmente (de 1992 hasta la masacre en la Universidad Tecnológica de Virginia en 2007, han existido 23 atentados de este tipo), la mayoría de los gringos insisten en defender su posición de que es un derecho civil el portar arma, que quitarlo equivale a perder una garantía ciudadana, como si esto se pudiera comparar con el derecho a la salud, la vivienda o el voto.


Las cifras son de preocupar, el índice de personas en Estados Unidos que fallecen a causa de un arma de fuego es el más alto en el mundo, 32 mil personas mueren cada año según el FBI, entre los que se incluyen 5 mil niños, cifras comparables con países en guerra. Para el FBI existen entre 220 y 230 millones de armas de fuego en poder de particulares y 33 por ciento de las familias norteamericanas posee al menos un arma de fuego en su casa.


A pesar de estas cifras aterradoras, las autoridades de West Virginia consideran la medida como una medida apropiada, pues sólo ven los beneficios económicos, como en casi todo, pero dejan de lado el problema social que el acceso a las armas de fugo en niños y jóvenes implica en su país.


Una de las características de los asesinatos y masacres en Estados Unidos, es que quienes perpetran tan aterradores momentos y desgracias, son ciudadanos norteamericanos, y en su gran mayoría sajones, contrario a lo que pretenden muchas autoridades gringas, de que el riesgo son los emigrantes, mentira más grande como lo del arsenal nuclear y biológico en Irak o que Irán es una amenaza para occidente.

El destacado documental de Michael Moore, Masacre en Columbine, ha dejado en claro que el problema social del uso de armas de fuego de manera anti social, es un problema de una sociedad con características muy particulares y con políticas públicas desfavorables para la seguridad de los ciudadanos, pues aunque en otros países como Canadá, se permiten las armas de casería, el fenómeno de las masacres y asesinatos por disfunción sicológica y de convivencia social, no ocurre como sucede en los Estados Unidos, ni siquiera en México.


El país y sus gobiernos que se erigen como policía del mundo y como representante a la cabeza de la vida “democrática y civilizada”, contrario a lo que pretende hacernos creer, es una especie de Némesis de la humanidad, y hasta de su propia sociedad, pues este tipo de leyes, sólo tienen un fin, más dinero para el erario y las empresas armamentísticas que alimentan y promueven las guerras en el mundo, sin importar que sea una afrenta en contra de la seguridad personal, las garantías de convivencia social y la inteligencia humana.


Las autoridades gringas, en lugar de racionalizar el uso de las armas lo promueve y defiende, pongamos un ejemplo, en 1993 se promulgó la denominada Regla Brady que permitían cierto control sobre la posesión de armas, en el 2004, George W. Bush se negó a reactivar dicha regla, por considerar que afecta los “intereses de los ciudadanos y empresas norteamericanas” . De igual forma hizo con una legislación vigente también hasta el 2004, que prohibía la venta y compra de fusiles de asalto, los cuales pueden ser adquiridos en cualquier esquina de Estados Unidos, al módico precio de 300 dólares.


Si al interior de su sociedad los gringos promueven este tipo de leyes y actividades, indignante que este dirigida para la población adolescente, qué se puede uno esperar en el exterior, siendo que desde un particular y esquizofrénico punto de vista gringo, somos una amenaza por ser pobres y diferentes a ellas y ellos.


Se podría decir que el hecho de promover estas leyes y la educación en el uso de armas de fuego en la población adolescente, es equiparable al uso de niños en conflictos bélicos, pues si bien no existe un conflicto armado interno en el vecino país, las muertes por arma de fugo son tan altas que es necesaria la intervención de políticas públicas que permitan, menor acceso a las armas y disminución de los índices de violencia.


La doble moral y el cinismo con el que se impone el uso de armas de fuego a la población estadounidense, es algo que los ciudadanos norteamericanos debieran estar trabajando, más que irse a salvar a los del “tercer mundo”, habría que salvarse ellos mismos de sí mismos, por que en la medida que las autoridades y su sociedad sigan defendiendo actitudes tan retrogradas como la pena de muerte y el derecho a poseer armas de fugo, la industria armamentista y su venta, seguirá creciendo, con los efectos que ello tiene, lo cual seguirá siendo negativo para sus vecinos, y en consecuencia para sí mismos.

Un breve conteo de alguna masacres de nuestros vecinos:

1 agosto de 1966 un francotirador asesinó a 15 personas e hirió a 31 en el campus de la Universidad de Texas, en Austin.

20 de abril de 1999 en el Instituto Columbine murieron 12 personas y resultaron heridas otras 24 antes de que los dos asesinos, de 17 y 18 años de edad, se suicidaran.

2002
16 de enero: El un estudiante de posgrado, que había sido expulsado de la Universidad de Derecho de los Apalaches, en Grundy (Virginia), regresa al campus y asesina al decano, un profesor y un alumno, hiere a tres estudiantes antes de ser dominado por sus ex compañeros.

21 marzo: Un estudiante de secundaria de una escuela de Red Lake, en Minesota, asesina a cinco compañeros y dos adultos antes de suicidarse

28 de octubre: Un ex veterano de la Guerra del Golfo y estudiante de la Universidad de Enfermería de Arizona, asesina a una profesora en su despacho y luego mata a otros dos docentes antes de suicidarse

2006
2 de septiembre: Un hombre mata a sus dos hijos de 24 y 26 años en el campus de Shepherd University en Shepherdstown, Virginia Occidental y luego se suicida.

27 de septiembre: Charles Carl Roberts asesina a cinco niñas en la escuela Amish, en Pensilvania, después de haber retenido durante horas a una decena de pequeñas.

2007
13 de febrero: Un joven abre fuego a discreción sobre los clientes del centro comercial Trolley Square en Salt Lake City, Utah, matando a cinco personas e hieriendo a cuatro antes de ser abatido por la policía.

16 de abril: El estudiante Cho Seung Hui, mata a 32 estudiantes y profesores en la Universidad Politécnica de Virginia, y luego se suicida.

30 de abril: Un tiroteo en un centro comercial en Kansas City, Misuri, deja tres muertos, incluido el agresor.

23 de julio: Tres personas de una misma familia murieron y dos quedaron heridas en un tiroteo ocurrido en una residencia en el sureste de Atlanta, tras lo cual el atacante se suicidó.

12 de agosto: Tres muertos y varias heridos causó un hombre que abrió fuego en una iglesia de Missouri, durante un oficio religioso. El atacante fue capturado.

7 de octubre: Seis muertos dejó un tiroteo en una fiesta perpetrado por Tyler Peterson, un adjunto del "sheriff" del Condado de Oconto, en Wisconsin.

5 de diciembre: Nueve muertos, incluido el agresor, y cinco heridos dejó un tiroteo protagonizado por un joven de 20 años en un centro comercial de la ciudad de Omaha (Nebraska).

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